Aunque quisieras,
no puedes tú más daño hacerme ya,
porque en mi alma no cabe otra herida, es por demás.


Yo no esperé este final,
qué amarga hiel la que he bebido,
porque tenías que pagar tan mal
a quien más te ha querido.

Aunque quisieras
que el fuego me quemara las entrañas,
y que mis ojos volvieran a llorar por ti otras lágrimas,
fracasarías porque mi corazón se hizo de piedra,
tu cobardía me enseñó que fuerte al dolor me hiciera.

No, tú no puedes otra vez hacerme daño,
he curado las heridas de tu engaño,
aunque quieras no me puedes lastimar.

No, ni siquiera de mentiras tú lo intentes,
acercarte a mí, pues tenlo bien presente:
Me las debes, y me las puedo cobrar.

¡Chiquitita!

Aunque quisieras
que el fuego me quemara las entrañas,
y que mis ojos volvieran a llorar por ti otras lágrimas,
fracasarías porque mi corazón se hizo de piedra,
tu cobardía me enseñó que fuerte al dolor me hiciera.

No, tú no puedes otra vez hacerme daño,
he curado las heridas de tu engaño,
aunque quieras no me puedes lastimar.

No, ni siquiera de mentiras tú lo intentes,
acercarte a mí, pues tenlo bien presente:
Me las debes, y me las puedo cobrar.

¡Chiquita!, ¡Y ahí te dejo esta mamacita!

Комментарии